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Antes y después: un salón Japandi en Chamberí con pared efecto roble y mármol

Antes y después: un salón Japandi en Chamberí con pared efecto roble y mármol
proyectos15 feb 20263 min de lectura

En este piso urbano de finales de los 70, en Chamberí (Madrid), el cambio no fue tanto “hacer más”, sino quitar ruido. Texturas, sombras, un gotelé que multiplicaba cada imperfección… y, al mismo tiempo, una oportunidad clara: convertir la pared del sofá en un fondo sereno, casi arquitectónico.

El punto de partida era muy común en viviendas de esa época: paredes con relieve y un salón que pedía una lectura más limpia. Hoy, el resultado se mueve en clave Japandi, donde manda la calma y el orden visual.

El punto de partida

ANTES: Un salón vivido, con gotelé, suelos de barro y una atmósfera más pesada. La pared del sofá no ayudaba: el relieve y la luz lateral hacían que todo se viera más “inquieto” de lo necesario. “Aquí, cualquier sombra parecía una mancha”, recuerda Wei.

ANTES: Salón original con pared texturizada, suelos de barro cocido y textiles clásicos.

 ANTES: Salón original con pared texturizada, suelos de barro cocido y textiles clásicos.

La idea: un Japandi real, pensado para un piso madrileño

La propuesta fue clara: minimalismo cálido, sin frialdad. Mucha superficie continua. Pocos materiales, bien elegidos. Y una pared de sofá que actuara como telón de fondo para el día a día: luz suave, textiles neutros y una madera con veta serena.

Wei lo resumió así durante las primeras visitas: “No quería una casa de revista. Quería silencio visual”.

MUESTRAS: El mismo acabado cambia con la luz. Compararlo in situ evita sorpresas.

La pared del sofá como “pieza” principal

La solución fue revestir la pared con tres paneles grandes (1220×2400 mm) en acabado imitación roble, con un dibujo sutil tipo veta italiana. El objetivo no era “decorar”, sino ordenar: dar escala, esconder irregularidades y crear una lectura continua detrás del sofá.

Para conseguir un plano perfecto, antes se regularizó con tablero OSB. Es un paso poco glamuroso, pero decisivo: cuando la base está recta, el acabado se ve caro.

DESPUÉS: El nuevo salón: pared efecto roble, textiles neutros y una composición tranquila detrás del sofá.

Cómo se eligió el color: la regla de las muestras (sin drama)

En maderas “efecto”, el error típico es confiar solo en la muestra. Aquí se siguió una pauta muy simple: llevar las muestras a obra y mirarlas en distintos momentos del día.

Guía rápida que se aplicó tal cual:

  • Poner la muestra en vertical, como quedará instalada.

  • Comparar con luz natural y con luz cálida por la noche.

  • Separarla de otros tonos “ruidosos” (cortinas, cojines muy contrastados).

  • Confirmar dos riesgos: tono final y veta real (puede variar).

“El roble cambiaba más de lo que esperaba. En persona fue evidente”, dice Wei.

MUESTRAS: El mismo acabado cambia con la luz. Compararlo in situ evita sorpresas.

MUESTRAS: El mismo acabado cambia con la luz. Compararlo in situ evita sorpresas.

untas y remates: donde se nota el oficio

El truco para que tres placas grandes no parezcan “tres placas” está en los encuentros.

Aquí se optó por una unión discreta y muy intencional:

  • Junta natural de 5 mm entre paneles.

  • Alineación con lengüeta interior (para que el canto no “baile”).

  • Remate superior con perfil U negro de 1 cm.

  • Remate inferior con perfil U negro de 2 cm.

Además de definir el dibujo, esos perfiles protegen zonas sensibles (sobre todo abajo) y añaden una sombra fina que hace que todo se lea más arquitectónico.

En el comedor, el lenguaje se completa con dos paneles (1220×2400 mm) efecto mármol blanco, separados por una línea negra vertical que cose madera y piedra sin mezclarlo todo.

DESPUÉS: Detalles del revestimiento: junta controlada, perfiles negros y transición hacia el mármol.

El resultado: un salón más luminoso y más “largo” visualmente

Con el revestimiento, el salón gana algo difícil de conseguir con pintura: profundidad sin ruido. La pared del sofá ya no compite con nada. Acompaña.

La madera funciona como fondo cálido. El mármol aporta pausa y contraste. Y el conjunto encaja con lo que pedía el piso: una reforma que se sienta actual, pero no impostada.


Los datos más relevantes

Ubicación: Chamberí, Madrid.
Año: 2025.
Vivienda: piso urbano de finales de los 70.
Estilo: Japandi y minimalismo cálido.
Pared del sofá: 3 paneles 1220×2400 mm, acabado efecto roble (WPC).
Zona comedor: 2 paneles 1220×2400 mm, acabado efecto mármol blanco (WPC).
Base: regularización con tablero OSB.
Juntas: junta natural de 5 mm con alineación interior.
Remates: U negro 1 cm (arriba) + U negro 2 cm (abajo).
Fuente del proyecto: diseño y obra por MainDesignStudio. Revestimientos de pared: Revestimientos Pared.

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